domingo, 9 de agosto de 2015

Réquiem para un desobediente






México se desangra. El narcotráfico se va comiendo la dignidad como un pacman y los muertos se amontonan en todo el país y ya ni la capital es segura. Lo pagó con su vida Rubén Espinosa, un fotógrafo que había salido de Veracruz porque su vida estaba en riesgo y creyó que en el DF iba a estar a salvo. Se equivocó: lo asesinaron en un departamento junto con otras cuatro mujeres, en un episodio tan oscuro como la realidad mexicana. Esto escribí. http://www.lanacion.com.ar/1816987-requiem-para-ruben-y-su-mirada-indocil

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